BUCKCHERRY Presenta: #SAYF*CKIT

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Buckcherry se nutre del borde. El quinteto de Los ángeles no juega según las reglas, y ciertamente no tiene intención de empezar a hacerlo en el corto plazo. La fusión de arena punky, actitud de desagüe, narración honesta, y ganchos afilados como navajas, el grupo de Josh Todd [voz], Keith Nelson [guitarra], Stevie D. [guitarra], Xavier Muriel [batería] y el miembro más reciente, Kelly Lemieux [bajo] permanece rebelde en todos los sentidos. No hay una fórmula. No hay orden del día. No hay filtro. No hay ninguna parada. No es sólo rock ‘n’ roll.  No es esa la forma en que se supone que es?

Bueno, esa era la idea desde el momento en que Todd y Nelson se encontraron por casualidad en una tienda de tatuajes del sur de California en 1995. Poco después de su encuentro casual, el dúo comenzó a cortar los temas en el dormitorio del cantante en una grabadora de cuatro pistas con una pequeña caja de ritmos y un enfoque de bajo costo para hacer música que se consolidó en sus inicios.

“Buckcherry realmente es acerca de dos mundos en colisión”, afirma el cantante. “Creciendo en el Condado de Orange, todos mis primeros discos eran de punk rock. Minor Threat, Subhumans, GBH, y Black Flag tuvieron un gran impacto en mí, mientras que Keith viene de un fondo de rock clásico. He traído toda esta energía y caos a la mesa, mientras que el agregó un sentido de estructura. Queríamos hacer verdadero rock ‘n’ roll sin un montón de campanas y silbatos”.

Nelson se hace eco de ese sentimiento. “Nos encontramos en la mitad. Escribir canciones es un trabajo que tomamos muy en serio, y que continuamente tratamos de mejorar. Al mismo tiempo, hay un espíritu punk de dejarlo rasgar y no pensar demasiado en todo. Hay muchas facetas de esta banda e insistimos en explorarlas todas en cada disco y en cada concierto.  

Esa diversidad peligrosa es la razón por la que el grupo resonó al instante con los oyentes en todo el mundo cuando su ábum debut homónimo salió en 1999 El álbum finalmente alcanzó el estatus de oro y generó el inmortal himno fiesterol “Lit Up”. Es una joya valerosa de una melodía que todavía saca de quicio a todo el mundo. Dos años después de su debut, estas personas lograron subir la apuesta en términos  de inquietud con su segundo disco Time Bomb.

Desatando *15*en el 2006, Buckcherry se convirtió en un fenómeno y un pilar de platino en la radio internacional. “Crazy Bitch” impulsó al equipo con otro atractivo, deleite para el público, mientras que el quinto sencillo del álbum “Sorry” vio el éxito de crossover. Alcanzó el puesto # 9 en el Billboard Hot 100 y # 8 en el Billboard Pop 100 Como resultado, *15* ha desplazado más de un millón de copias sólo en los Estados Unidos y sus ventas a la fecha superan los 2,8 millones.

Al mismo tiempo, Buckcherry se ha incrustado en la conciencia colectiva de la cultura pop por medio de su postura inquebrantable y la impecable composición de canciones. Las marcas globales, incluyendo ESPN, WWE, NASCAR, y más, han buscado asociaciones, y han aparecido en bandas sonoras de alto perfil, tales como Los Vengadores. En línea,  han acumulado más de 25 millones de vistas en YouTube / VEVO y 480k likes en Facebook, así como 50k seguidores en Twitter. Convirtiéndose estrellas por derecho propio, Todd apareció en un grupo de filmes aclamados por la crítica y programas de televisión que incluyen Eagle Eye xXxThe Salton SeaBones y The Shield , por nombrar unos pocos.

“Nunca nos sentimos fuera de lugar”, sonríe Nelson. “Hemos tocado con todos, desde AC / DC a Slipknot. Tenemos una pasión por hacer las cosas bien y entregarnos cada vez. Hay algo para todos. Todd continúa, “Nos entregamos todas las noches porque nos importa una mierda. Realizamos cerca de 300 conciertos promedio. Nada más importa excepto estar en el escenario.”

Sin duda tienen bastante catálogo para extraer de cuando llegan al escenario. Black Butterfly  de 2008, contó con la favorita del radio “Too Drunk”, mientras que la canción principal de All Night Long, sigue siendo un deleite para el público. Sin embargo, su sexto álbum, Confession, de 2012, se destaca como una experiencia completamente tridimensional. Un disco conceptual basado en los siete pecados capitales, se basa en las pruebas y tribulaciones de la infancia y la transformación de Todd. – Canción sabia, es cada pedacito de Buckcherry que millones han llegado a amar – temáticamente, es otro nuevo comienzo que está destinado a sacudir el núcleo de su público.

Al final, Buckcherry sigue resonando porque son descaradamente honestos tanto en la cinta y como en el escenario. “Es una verdadera banda de rock ‘n’ roll”, dice Nelson. “Obtienes el 100 por ciento de lo que somos. No pedimos disculpas por ello.”

“Quiero que la gente se vaya, sintiendo como si fueran parte de un club”, concluye Todd. “Quiero que se vayan sintiéndose conectados en todos los sentidos. No se trata sólo de ir a un concierto o de escuchar un disco, se trata de entrar en todo un movimiento. Espero que le podamos dar eso al mundo”

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