La terraza del INEHRM alberga la exposición ¿Dónde se paró el Águila?

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AGUILASEl Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), a través del programa Alas y Raíces, en colaboración con el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) presentan la exposición itinerante ¿Dónde se paró el Águila?, muestra que resalta el resultado del taller para niñas y niños a cargo del maestro cartonero Sotero Lemus.

Las diez piezas de cartonería en gran formato fueron elaboradas durante los talleres para niñas y niños organizados por el programa Alas y Raíces, Coordinación Nacional de Desarrollo Cultural Infantil del Conaculta, con sede en el Museo del Caracol en mayo del 2014.

Antes de su arribo a la terraza del INEHRM, la exposición ha visitado el Museo del Caracol, Palacio Nacional, la explanada de la Delegación Venustiano Carranza y el Museo Yoallan, en Iguala, Guerrero.

El águila real forma parte del Escudo Nacional. Es un ave de plumaje café con tonos dorados, por eso también se le conoce como águila dorada. Su figura es majestuosa, de vuelo rápido y ligero. Los antiguos mexicanos vieron en el águila el símbolo de su origen y la identificaron con el Sol, como “astro dador de vida y dispensador de la luz”.

El antecedente más remoto del águila real como símbolo de identidad nacional se remonta a 1325, con la leyenda de la fundación de México-Tenochtitlan sobre un islote del lago de Texcoco, donde los pueblos mexicas observaron a un águila posada sobre un nopal devorando a una serpiente, como señal dada por el dios Huitzilopochtli para su establecimiento definitivo.

Durante el siglo XVIII, el águila, el nopal y la serpiente fueron resaltados por los grupos criollos de la Nueva España como elemento de identidad americana y apropiación del pasado prehispánico.

El águila real como emblema del pueblo mexicano cobró significación en el México independiente, cuando los elementos de la leyenda prehispánica fueron rescatados para identificar a la Nación mexicana. En Zitácuaro, la Suprema Junta Nacional Americana adoptó al águila como símbolo de identidad, el 19 de agosto de 1811. José María Morelos colocó al águila en el centro de la bandera que identificó a sus ejércitos en campaña.

En julio de 1815, mediante decreto expedido en Puruarán, se acordó que en el escudo o sello de la insurgencia debía aparecer el águila de frente con las alas extendidas, mirando hacia su derecha, con una serpiente en el pico, parada sobre un nopal que emerge de un lago.

La imagen del águila que devora a una serpiente, parada de perfil sobre un nopal que nace de una peña, es resultado de más de quinientos años de cambios en su representación, desde la fundación de Mexico-Tenochtitlan en la época prehispánica, hasta 1968, año en que el pintor Francisco Eppens diseñó el águila actual.

Las características del Escudo Nacional se estipulan en la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales. Nueva Ley publicada en el Diario Oficial de la Federación, el 8 de febrero de 1984. Texto vigente. Última reforma publicada DOF el 27 de enero de 2015.

En su periplo, las águilas llegan a San Ángel y se posan en el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, (Francisco I. Madero 1, San Ángel) que abre sus puertas para recibir a niñas, niños y al público en general interesado en apreciar la exposición, que permanecerá del 26 de marzo al 30 de abril de 2015, de lunes a domingo en horario de 9:30 a.m. a 18:00 p.m.

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