Invita la Fonoteca Nacional a jugar con los sonidos de la ciudad en la exposición Polifonía ambulante

Como una escucha atenta de lo que es nuestra ciudad calificó la directora de la Fonoteca Nacional, Lidia Camacho, la instalación sonora Polifonía ambulante del artista francés Félix Blume, la cual estará abierta hasta el 27 de agosto.

 Destacó que esta muestra es un gran esfuerzo por recuperar las sonoridades de nuestros pregones, “de lo más auténtico y de lo que más nos identifica en México”, aunque como los hemos escuchado tantas veces, ya pasan inadvertidos y lo importante es que los asistentes se dejen sorprender por algo totalmente reinterpretado a la manera del artista francés.

 “Perdemos de vista estas sonoridades que por estar ahí presentes nos son cotidianas y dejan de significarnos, pero con esta resignificación que hace Félix y con esta polifonía que van a escuchar nos vamos a dar cuenta de su riqueza, porque además no sólo es sonora, tiene algo de visual, algo que también nos recuerda a las cajitas musicales”.

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 Y es que Polifonía ambulante está integrada por cuatro piezas: Coro polifónico, hecha a partir de una obra clásica, Los gritos de París, de Clément Janequin, donde la letra original fue sustituida por los gritos de los vendedores ambulantes de la Ciudad de México.

 Mientras que Coro informal, realizada en colaboración con el dibujante Daniel Godínez Nivón, presenta 10 cajas de madera con postales, que funcionan a manera de “cajitas sonoras, cajitas gritonas”, con los diferentes pregones que se pueden escuchar en la calle de Moneda.

 Félix Blume comentó que desde que llegó por primera vez a México le llamaron la atención los pregones y gritos que se dan en el centro de la capital mexicana, los cuales pueden parecer cantos si los escuchamos de otra manera.

 “Lo que quise presentar es cómo los gritos se pueden volver cantos, cómo los cantos se pueden volver gritos, cómo podemos escuchar estos sonidos de una manera musical o cómo podemos cambiar nuestra escucha y enfocarnos en uno o en varios, cómo podemos construir y reconstruir los paisajes sonoros o los coros o los gritos que están aquí”.

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 Se trata, agregó, de piezas interactivas que permiten a la gente jugar con los sonidos al abrir y cerrar las cajitas del Coro informal o bien al prender y apagar una, dos o tres de las cuatro voces que integran el Coro polifónico.

 Polifonía ambulante también presenta la pieza Disco pirata, del cual los asistentes pueden llevarse un ejemplar para tener un recuerdo de 100 sonidos de la ciudad en formato MP3, y en el Jardín Sonoro de la Fonoteca se puede escuchar la pieza Los gritos de México, un paisaje sonoro con diferentes gritos y sonidos, como los de la lucha libre y el tradicional del carrito de los camotes.

 El artista francés invitó al público a disfrutar y jugar con estos sonidos de la ciudad en la muestra que estará abierta hasta el 27 de agosto en la Fonoteca Nacional, ubicada en Francisco Sosa No. 383, esquina con Salvador Novo, colonia Barrio de Santa Catarina, delegación Coyoacán, a dos calles de la estación del Metro Viveros y de Avenida Universidad. La entrada es libre.

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