Stanley Kubrick. La exposición, un recorrido por el universo del gran maestro del cine

El hombre que hizo del cine una sinfonía en nueve movimientos, el visionario que llegó a los confines del espacio antes de que la humanidad pisara la Luna, el cineasta que buscó los límites de lo subliminal, del terror, del erotismo, la crueldad y la luminosidad humana, es hoy recordado y homenajeado en la Cineteca Nacional con la muestra Stanley Kubrick. La exposición.

 En la presentación de esta magna exhibición que estará abierta a partir del 1 de diciembre, estuvieron presentes Alejandro Pelayo, director de la Cineteca Nacional; Katherina Kubrick, hija de Stanley Kubrick; Hans Peter Reichmann, curador de la muestra y Jan Harlan, productor, asistente y amigo personal del cineasta. 

Alejandro Pelayo, director de la Cineteca Nacional, afirmó que se espera que hasta 100 mil personas visiten cada mes esta exposición y para ello se instaurará un sistema de venta de boletos con horarios para que en cada turno hasta 150 personas puedan disfrutar de los montajes sin aglomeraciones.

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 “Han sido 12 años desde el inicio de esta gran exposición y después de su éxito en la ciudad de Monterrey ofreceremos una nueva visión que conecte los objetos personales de Kubrick, de sus películas y su mundo con el arte de la escenografía, elemento indispensable en su cine y en cada uno de los ambientes con los que nos conquistó a lo largo de los años”, dijo Alejandro Pelayo. 

Hans Peter Reichmann refirió uso que esta exposición fue realizada para satisfacer a los fanáticos de Stanley Kubrick con todos esos superlativos que lo llevaron a la grandeza y que siguen conquistando los corazones del público, con base en los archivos que hablan de cómo funcionaba su mente a la hora de hacer una película.

 Mencionó que si se juntaran todos los materiales que el director usó para la investigación de 2001 Odisea del espacio se podría llenar un contenedor gigantesco, también con sus bocetos, fotografías y materiales para los filmes que nunca pudo realizar como Napoleón.

 “Esta exposición, a 12 años de su inicio, nos ha mostrado la magia de Kubrick, su universo, su intimidad, su cuidado por los detalles, pero al mismo tiempo, su manera de hablar a través de las películas”.

 El productor Jan Harlan afirmó que Kubrick fue un artista grandioso a la altura de Beethoven, Bach, Van Gogh, porque su trabajo divide públicos, trasciende épocas y permanece en el subconsciente como un hito y transforma los géneros.

 “Trabajé con Stanley Kubrick por 30 años y esta exposición brindará, sobre todo a los jóvenes,  muchas respuestas sobre lo que es hacer una buena película, y creo que el secreto es estar enamorado porque cambian las prioridades, y Stanley siempre estuvo enamorado de cada uno de sus proyectos que emprendió con pasión y profundo amor”.

 Durante el recorrido por la exposición se pueden encontrar objetos emblemáticos como la silla original con el nombre del cineasta, la cual usó en varios rodajes; la fotografía que siendo un adolescente sacó a un vendedor de periódicos luego de la muerte del presidente Roosevelt en 1945 y que vendió por unos cuantos dólares a la revista Look.

 Se muestran asimismo los fotogramas del cortometraje El padre volador, de nueve minutos, que Kubrick filmó para la compañía RKO en Nuevo México; además se muestra un filme desconocido del Sindicato de Marinos de Estados Unidos que fue filmado por el cineasta por encargo y que muestra una imagen glorificada de la gente dedicada a navegar.

 Hay otro apartado en la muestra dedicado al cine negro y la primera película profesional de Stanley Kubrick, The Killing, sobre un grupo de ladrones que planean un atraco al hipódromo, al igual que la sección dedicada al filme bélico Paths of Glory, en el que consigue que 600 policías alemanes participen como extras en las escenas de batalla y cayeran al suelo muertos con un ingenioso sistema de números ideados por el propio director.

 La sala Espartaco inicia con una puerta dorada que luego da el acceso a una recreación escenográfica con vestuarios y fotografías del rodaje, así como bocetos de producción. La exposición continúa con la sala color rojo dedicada al filme Lolita, una de las cintas más censuradas de Kubrick, basada en la obra de Vladimir Nabokov, de quien se exhibe una carta con su firma original enviada a Kubrick para felicitarlo.

 La sala de Doctor Strangelove muestra una detallada maqueta del set principal, así como cartas y fotografías perdidas de una secuencia eliminada de una guerra de pasteles.

 La sala central de la exposición está dedicada a 2001 Odisea del espacio, en la que pueden encontrarse planos de ingeniería de los sistemas creados por Kubrick para filmar la cinta y que incluyen un sistema de retroproyección utilizado para las secuencias del mundo primitivo, así como la maqueta del set giratorio utilizado en las secuencias de la nave espacial, sin olvidar el modelo original del bebé espacial utilizado en el fotograma final de la cinta.

 Otro apartado estrella es el de la película El resplandor donde se muestra la famosa maqueta del laberinto, el suéter que usó el actor infantil que interpretó al personaje de Danny, así como la máquina de escribir que aparece en varias secuencias y los vestidos azules de las niñas fantasma que rondan por el hotel.

 Catherina Kubrick afirmó que el ver todos esos recuerdos de su padre que antes estaban en las habitaciones de su casa, de su closet, en vitrinas, fue algo muy especial que la hizo reconocer que ese legado pertenecía al público y celebró que en estos años casi 2 millones y medio de personas la hayan visto alrededor del mundo.

 “Cuando en una de las primeras ciudades que se presentó vi la firma de mi padre impresa gigantesca para recibir al público, la misma firma que yo falsificaba para los reportes de la escuela, me saltaron las lágrimas a los ojos. Supe entonces que todo su legado debía conectarse con las personas y estar itinerando en lugares con culturas diferentes, pero que se hermanaban por el cariño a su persona y a su cine”.

 Stanley Kubrick. La  exposición se presenta del 1 de diciembre al 29 de mayo  en La Galería de la Cineteca Nacional. Avenida México Coyoacán 389, colonia Xoco.

 

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