¿Qué diría Canek sobre la muerte de Fidel Castro?

El nieto rebelde del Che Guevara es una revolución literaria
Agenda de entrevistas con Alberto Sánchez, padre de Canek y yerno del Che Guevara

Una selección de relatos memorables, entre el absurdo, el humor y la emoción, completan este volumen, poderoso testimonio y retrato implacable de la vida en Cuba: uno de los tesoros mejor guardados de la literatura latinoamericana.

33 revoluciones es la brillante obra póstuma de Canek Sánchez Guevara. Como si de un vinilo de 33 canciones se tratara, esta novela cuenta el día a día de un hastiado burócrata en una isla caribeña donde hay una constante verbalización: todos sus habitantes dicen lo mismo con distintas palabras; doce millones de discos rayados que se repiten una y otra vez.
En el país nada funciona y a nadie parece importarle, pero el inconformismo del protagonista le hace distanciarse de los que le rodean y buscar una salida de esa isla asfixiante.

FRAGMENTO

“Amanece cuando la balsa se aleja dando tumbos sobre el oleaje (bajo la lluvia, golpeada por el viento, sujeta a los vaivenes del azar). Por primera vez en su vida ve la ciudad desde el mar y piensa que parece una puta vieja y decadente que no ha perdido del todo su belleza. Piensa también que la va a extrañar.
[…]
A las cuatro, el mar parece una cordillera de montañas negras y cimas nevadas; el cielo es un negativo de sí mismo, el sol ya no existe y todos comienzan a intuir que, en efecto, llegó el ciclón. El oleaje ha desprendido uno de los bidones que los mantienen a flote y la balsa, coja, hace lo que puede por continuar su divagar. Se culpan unos a otros, el desastre se avecina —uno llora, otro reza, alguien ríe la risa del histérico, y así sucesivamente, recorriendo los estadios de la comprensión del fracaso—. Él, en una esquina, fotografía la escena con pulso sereno. Quiere fumar pero a estas alturas los cigarros se han convertido en una pasta maloliente, carente de identidad. La cámara está empapada; intuye que estas fotos nunca podrán revelarse.
Remontan una ola kilométrica; desde la cima ven la boca del abismo. Durante segundos eternos contemplan los dientes del mar (la garganta de Neptuno, el hocico del fin) e inician el descenso conscientes de que todo acaba. Otra ola los golpea de lado: la barca se tambalea, se desmorona.
Al llegar al remolino se hunden, girando como un disco rayado.
A treinta y tres revoluciones por minuto…”

La crítica ha opinado:

“Canek Sánchez Guevara fue un escritor brillante y apasionado que murió demasiado joven. Esta imborrable novela póstuma es un rechazo visceral al patrimonio político que le tocó por ser el nieto del Che, y también un grito de socorro personal.” Jon Lee Anderson, autor de Che Guevara. Una vida revolucionaria.

“Pioneros por o sin el comunismo, leamos a Canek.” Wendy Guerra

33 revoluciones hace lo que sólo la mejor ficción logra: ofrece una visión oportuna y aguda sobre un país y su gente, y narra las tribulaciones y triunfos de un hombre en particular.” Michael Reynolds, editor de Europa Editions (Estados Unidos)

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